18 septiembre 2009

Caminata armamentista: Los aviones de Lula y los tanques de Chávez

Los equívocos han estado a la orden del día luego de que se instalara en la agenda internacional el titular de que se relanzó una carrera armamentista en América Latina: ni Venezuela es el país que más gasta en asuntos militares ni Brasil cerró su compra de cazas a Francia, todavía.

EL ANUNCIO DEL acuerdo entre Lula Da Silva y su par francés Nicolás Sarkozy tuvieron como marco los actos por el Grito de Ipiranga (lunes 7), y desde el oficialismo brasileño se aprovechó la metáfora: “el acuerdo con Francia reduce la influencia de Estados Unidos y aumenta la autonomía brasileña en términos militares”, decía Valter Pomar, secretario de Relaciones Internacionales del gobernante Partido de los Trabajadores, en declaraciones a la agencia ANSA recogidas por el diario argentino Página 12. Estas adquisiciones “así como el nuevo marco regulatorio del petróleo, concediendo más poder a Petrobras, refuerzan la soberanía nacional, el papel del Estado y favorece las condiciones para el desarrollo (…) Ambos hechos son parte de una misma estrategia global que no busca sólo la soberanía nacional, sino también la democratización del país y la igualdad social”, aseguró Pomar. El negocio incluye cinco submarinos (uno de ellos nuclear), medio centenar de helicópteros y una treintena de aviones de combate, con una factura final cercana a los 14 mil millones de dólares.

Pero el entusiasmo dio lugar rápidamente a la cautela, sobretodo en lo referido a la compra de los cazas, ya que el Comando de Aeronáutica brasileño que tuvo que salir a calmar a los otros dos contendientes de la licitación (empresas de Estados Unidos y Suecia). El Comando recordó que el proceso de compra sigue, y que el objetivo es dotarse de una flota de cazas de “multiple función” (el detalle no es menor, ya que en su momento se aclaró que propuestas de aviones sólo de ataque no eran bien vistas, porque podían generar incomodidad en gobiernos vecinos) que estén operativos en 2015 y que tengan una vida útil de aproximadamente 30 años.
Un artículo de Tania Monteiro publicado en O Estado do Sao Paulo indicó que “al día siguiente al comunicado conjunto (entre Lula y Sarkozy), el ministro de Defensa Nelson Jobim, en la reunión de coordinación política del gobierno, advirtió que era preciso ‘dar solución jurídica’ a la ‘decisión política’ tomada el día anterior”. Seguramente la presencia de Sarkozy contribuyó a crear un clima para un anuncio que todavía está en discusión, afirmó el martes 8 el diputado opositor Rodrigo Rollemberg.

El negocio tiene, evidentemente, mucho de político (además de lo que implica en términos de transferencia de tecnología), y no parece que vaya a dirimirse solamente en una política de precios. El analista Federico Merke, consultado por BBC, vinculó esta negociación con el apoyo de Francia para que Brasil ingrese en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, condimentado con la propuesta de Sarkozy de convertir el G-8 en un G-14. Esta ampliación, según BBC, “tendría un efecto directo en el equilibrio regional: la formación de un grupo de 14 naciones poderosas haría irrelevante al G-20 y dejaría fuera de los foros de toma de decisión a otros países, como el vecino Argentina”.

UNA VIEJA POLEMICA La supuesta carrera armamentista fue uno de los puntos espinosos en la reciente reunión de ministros de Defensa y cancilleres de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) que culminó esta semana en Ecuador. Algunos países querían poner el acento en la instalación de bases estadounidenses en Colombia, en tanto Bogotá se defendía pidiendo que también se analizara la compra de armas rusas realizada por Venezuela. El tema de la carrera no es nuevo y suele tener relación con la simpatía o antipatía que despierta cada corredor. A fines de 2006 llegaban a Venezuela los primeros 30 cazas rusos con los que el gobierno de Hugo Chávez remplazaba 24 aviones de combate estadounidenses. Ya entonces se alertaba sobre los gastos militares de Caracas, que se situaban en el orden de los 3000 millones de dólares según fuentes rusas citadas por la agencia EFE. Los aviones habían sido precedidos por 100 mil fusiles Kalashnikov. Uno de los puntos relevantes de las adquisiciones de los militares venezolanos al otro lado de la rasgada cortina de hierro, fue que se presentó como alternativa –mejor dicho desafío- a los obstáculos que Estados Unidos había puesto a mediados de ese mismo 2006 para que Chávez pudiera llenar su carrito de compras con aviones brasileños. En realidad la alternativa no fue tal, y casi seguramente el mandatario bolivariano ya había resuelto su compra en Rusia, sobre todo teniendo en cuenta que el trato con Brasil estaba más orientado a aeronaves de entrenamiento. Pero lo cierto es que el golpe de efecto que tuvieron por esos días las imágenes de Chávez tocando con fruición las aspas de un helicóptero ruso mientras aseguraba que eran “ideales para la guerra de resistencia” ante una potencial invasión (ya puede suponerse de quién) dejaron la “sensación térmica” de que algo parecido a un rearme estaba consolidándose en América del Sur.

Es cierto que por esa época las alertas sobre la carrera armamentista no apuntaban tanto a Chávez como a las armas que estaban siendo compradas por los gobiernos de Chile y Perú. En setiembre de 2006 el diaro limeño El Comercio señalaba que “durante los últimos cinco años, Chile ha invertido más del doble que el Perú en compras de armamento europeo y se ha consolidado así como el segundo importador de equipo militar de América Latina, únicamente superado por Brasil”.
La pregunta que surge apenas se conocen cifras sobre compra de armas, es si esos números implican mucho o poco. Muchas veces para responder esa primera pregunta es necesario hacerse otra: ¿se está gastando más o menos en relación a otros países y a otros momentos de la vida política del mismo país? Uno de los centros de investigación más serios en términos de análisis de gastos militares es el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI por sus siglas en inglés). El centro no sólo recopila información sino que la sistematiza y la transparente a través de una base de datos abierta. Si con la información disponible en esa herramienta se elabora un cuadro del gasto en la región, se descubre que tanto Venezuela como Brasil gastaron en 2008 menos de la mitad que los dos países más gastadores de la región, que fueron Chile y Colombia. Si se dejan de lado los porcentajes y se miran las cifras en términos absolutos, el gasto militar de Venezuela fue tres veces menor que el de Colombia.

En el caso de la compra de Brasil a Francia (o a Francia y a quien sea de los otros dos potenciales proveedores a quienes le adquiera los cazas) un reportaje del diario Folha de San Pablo publicado la semana pasada señala que sólo India puede compararse (compraría 11 mil millones de dólares en aviones en breve), aunque se aclara que lo que gastará Brasil en 20 años equivale a 10 días del presupuesto militar estadounidense de 2008.

LOS GASTOS DE CHAVEZ La otra sensación que queda luego de los alardes de Chávez, es que el gobierno bolivariano ha aumentado el gasto militar de su país. Esa también es una sensación equivocada. Mientras Chávez ha estado en el poder, de 1999 a la fecha, los gastos militares han representado un promedio anual del 1,4 por ciento del crecimiento del producto bruto interno (PBI) de Venezuela, mientras que en la década anterior, entre 1991 y 1998, el promedio anual era de 1,86 %. Incluso el año 2006, cuando a raíz de la compra de aviones de combate rusos la gráfica chavista tuvo un leve repunte (1,6), el porcentaje estuvo por debajo del promedio de lo que gastaban los gobiernos anteriores. Con la nueva compra que anunció Chávez para fines de este año y comienzos del próximo, es probable que estos números aumenten, pero aunque dupliquen los de 2008, igual seguirán siendo bastante menos que el 4 % colombiano.

Ocurre que en términos de gastos y presupuesto todo es relativo. Por ejemplo este martes 15, el diario mexicano La Jornada destacaba que los 2200 millones de dólares que Venezuela planifica gastar en la compra de tanques y defensas antiáreas rusas, y que tanto preocuparon esta semana a Estados Unidos, son apenas un tercio de lo que Washington ha gastado en la última década para fortalecer a Colombia (en la foto, el presidente Álvaro Uribe).

Si lo que se toma en cuenta no son los gastos militares en general, sino sólo la compra de armas, durante la “década chavista” (de 1999 a esta parte), Venezuela está en segundo lugar en América del Sur y en el puesto 25 en el mundo**. El líder regional en el acumulado es Chile, que está en el número 18 en el mundo, Brasil es tercero (29 en el mundo) y Colombia cuarto (44 en el mundo).

Pero las carreras no sólo necesitan corredores, sino también proveedores, y en este campo, los dos principales actores siguen siendo Estados Unidos y Rusia. El primero lidera el ranking*** con 6.159 millones de dólares vendidos, en tanto que los rusos, en un segundo puesto, facturaron 5.953. El principal exportador sudamericano no es Brasil sino Chile. El gobierno de Bachelet vende armas por 133 millones de dólares, mientras que Lula no ha logrado ingresar más que 48 millones en 2008.

RECUADRO
Gastos militares


País Millones de Dólares % del crecimiento del PBI
Brasil 15.477 1,5
Chile 4.778 3,4
Colombia 6.568 4
EEUU 548.531 4
Perú 1.301 1,2
México 3.938 0,4
Rusia 38.238 3,5
Venezuela 1.987 1,3


* La foto de Lula en el avión fue tomada de Defesanet.
** Indicador de valor de compra de armamento correspondiente a 2008, elaborado por el SIPRI.
*** Indicador de valor de exportación de armamento correspondiente a 2008, elaborado por el SIPRI.



Fuente: Elaboración propia a partir de datos del SIPRI.


(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 18 de setiembre de 2009)

Etiquetas: , , ,


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

06 julio 2007

Derecho de admisión
Brasil ungido en Europa

Si tal como establece la premisa marxiana* la calidad de un club se mide en función de la calidad de sus socios, es posible saber cómo es valorado un país de acuerdo con el club que le abre las puertas. Los jefes de gobierno de España, Francia e Italia se apresuraron a reservar silla en la mesa de la cena que la flamante presidencia portuguesa de la Unión Europea (UE) preparó para homenajear al mandatario brasileño, Luis Inacio Lula Da Silva.

* “No deseo pertenecer a ningún club que acepte como socio a alguien como yo”, (Groucho Marx)

“Estamos reconociendo la cualidad de Brasil como actor esencial para entrar en el restringido club de nuestros socios estratégicos”, dijo el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso. El jueves 5 de julio la prensa europea relató el hecho con entusiasmo. El País de Madrid, por ejemplo: “Brasil es desde ayer nuevo socio estratégico de la Unión Europea. La potencia emergente de Suramérica, el quinto país del mundo en tamaño y población, obtiene el mismo estatus que China, Rusia o India. La ue repara una vieja carencia en política exterior, y Brasil será su llave para avanzar en el acuerdo con el Mercosur, el Mercado Común del Sur, bloqueado durante diez años. La base de la alianza es más cooperación, más intercambio económico, frente común contra el cambio climático y promoción del comercio justo”.

Un entusiasmo que contrasta con la combinación de autocrítica y amargura con la que la unción de Lula fue comentada por diarios argentinos como Ámbito Financiero. “Se sabe que la Argentina ha perdido presencia internacional. Pero ese retroceso se hace más flagrante en la medida en que Brasil ha seguido una trayectoria inversa. Primero con Fernando Henrique Cardoso, y ahora con Luiz Inácio Lula da Silva, el país vecino ha aplicado políticas de Estado que no fueron barridas por devaneos populistas ni veleidades ideológicas (...). Desde ahora, para Europa, la de Brasil será la única voz de la región que escuchará en el intento de relanzar el diálogo por la liberalización del comercio mundial y de cerrar un pacto con el Mercosur”.

RUIDO. Varios analistas reconocieron que la designación de ese país sudamericano como socio clave puede generar problemas con el otro gigante latinoamericano, México. Bruselas solía tratar a ambas naciones con cuidada ecuanimidad, y con esta nueva postura, según la BBC, se dispone a romper con ese equilibrio histórico, otorgándole a Brasil el título de “potencia global”. No es capricho, sino que responde a la actitud proactiva de Brasil. Nicolás Pascual de la Parte, jefe de gabinete del alto representante de la UE, Javier Solana (foto), dijo que el país de Lula “viene empujando fuerte en las relaciones porque desde hace algunos años tomó la decisión estratégica de convertirse en un actor internacional en igualdad con las grandes naciones del mundo”.

Un editorial del Diario de Noticias, de Portugal, indica que “detrás de palabras amables y gestos simpáticos hay una difícil negociación. Lo que la ue quiere de Brasil es que abra más sus fronteras a las exportaciones, reduciendo las barreras aduaneras. Lo que Brasil quiere de la ue es que los países europeos abandonen la política de subvenciones agrícolas, abriendo el mercado a la competencia legítima de los brasileños”.

Según el periódico portugués, la lista de comensales mencionada líneas arriba tenía una explicación clara. “No es una casualidad que la presencia de Lula en Lisboa atraiga también la de José Luis Zapatero y la de Nicolás Sarkozy (foto), el guardián de la política agrícola común (PAC). La agricultura europea no está disponible para negociar las subvenciones que la mantienen viv.a. Las razones de un club para ampliar su membresía suelen ser interesadas.

Pero las económicas no son las únicas motivaciones. La agencia ips consultó a la analista Teresa Sousa, que está considerada una de las más destacadas expertas portuguesas en política comunitaria, quien evaluó que en la decisión de Bruselas influyó la necesidad europea de “apoyar a una gran democracia que cuenta con peso e influencia como para no dejar que el péndulo de la balanza latinoamericana se incline hacia el lado de (el presidente de Venezuela) Hugo Chávez”.

CANSADO DE ESPERAR. Chávez dio tres meses de plazo a los parlamentos de Brasil y Paraguay para que ratifiquen el ingreso venezolano al bloque. Una postura que originó una dura reacción por parte del gobierno de Lula. Primero, la ministra jefe del gabinete, Dilma Rousseff (foto), aseguró que nadie le pone plazos a Brasil. Luego, fue el propio mandatario quien desde Bruselas dijo que si Chávez no quiere permanecer en el Mercosur, entonces que no se quede.

Los episodios más recientes de esta telenovela en entregas comenzaron con las críticas realizadas en mayo por parlamentarios brasileños ante la no renovación en Venezuela de la licencia que poseía una televisora opositora. Continuaron con Chávez calificando de “loros” a los senadores que le criticaron desde Brasilia, y se profundizaron cuando desde el gobierno de Lula se le pidió al mandatario venezolano “un gesto” para apaciguar las aguas. El pedido vino del canciller de Brasil, Celso Amorim, y se realizó desde Asunción, donde se desarrollaba una cumbre del Mercosur a la que Chávez no concurrió. El gesto llegó, pero no fue precisamente pacificador. Desde Irán, Chávez dijo que no le “desespera” ingresar “a un viejo Mercosur que no quiera cambiar”. La antítesis de la concepción marxiana mencionada al comienzo de esta nota.

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 6 de julio de 2007)

Etiquetas: , , ,


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

19 enero 2007

Ahmadinejad en América Latina

¿Una estrella fugaz?. La apoteósica estadía latinoamericana del presidente iraní, en la que –según Teherán- compartió con “la nueva izquierda Latinoamericana” la formación “de un eje independiente de Estados Unidos”, tiene como contracara la creciente debilidad interna de Ahmadinejad. Más de la mitad de los parlamentarios iraníes criticaron su política económica y se especula con la caída del gobierno.

“Estos amigos de izquierda son buenos para discusiones de café, pero no para determinar nuestras prioridades políticas, económicas y de seguridad”, opinó el diario reformista iraní Etemad Melli. El fin de semana que pasó en América Latina el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, causó mucho más desagrado en Teherán que en Washington. Una reacción paradójica si se piensa que el mandatario eligió sus anfitriones entre los gobiernos más críticos con la política exterior estadounidense, como es la Venezuela de Hugo Chávez y como se prevé que serán la Nicaragua de Daniel Ortega y el Ecuador de Rafael Correa. Pero no cayó nada bien en la oposición iraní que Ahmadinejad haya elegido a esos mandatarios como interlocutores. El Etemad Melli se preguntó si el mandatario “verdaderamente piensa que gente como Chávez, Correa y Ortega pueden ser aliados estratégicos de Irán”.

El eco de Irak

Los dardos de la oposición fueron impulsados por dos razonamientos de fondo. En primer lugar evaluaron inconveniente que Ahmadinejad estuviera en América Latina mientras la Secretaria de Estado estadounidense, Condoleeza Rice, se encuentra en Oriente Medio. Razonan que el eje de la gira de Rice es contrarrestar la expectativas sobre un diálogo con Siria e Irán que se abrieron a raíz de un reciente informe (ver artículo) de expertos demócratas y republicanos sobre la situación en Irak. Para equilibrar esta crítica el jefe de gobierno iraní dijo el martes que envió un mensaje al Rey Abdullah de Arabia Saudita para proponerle una cooperación irano-saudí en Irak.

No fue una jugada a ciegas, sino que con esta línea de negociación Irán intenta neutralizar una reciente propuesta de Washington que pidió un mayor involucramiento saudí para influir en las milicias sunnitas que integran la resistencia iraquí. La respuesta de Ryad a Washington fue fría, ya que consideran que poco pueden hacer si a la vez no se influye sobre las milicias chiitas. Por esta leve fisura en la monolítica alianza Ryad-Washington es que intenta colarse el mensaje de Ahmadinejad. Si Ryad acepta influir en los sunnitas, entonces Teherán influirá en los chiitas. Es el tipo de compromisos en el que pensaban los autores del Informe Baker cuando pedían incluir a Irán y Siria en la gestión de “posguerra” iraquí.

Es la economía

El segundo razonamiento que esgrimió la oposición contra la apoteósica gira latina de Ahmadinejad es la mala gestión de la política económica del gobierno. Los más críticos sugirieron que el viaje fue casi una huída en momentos en que está por ingresar a debate parlamentario su cuestionada ley de presupuesto. Un artículo publicado por The Middle East Times cita al parlamentario opositor Mohammad Khosh Chehreh, quien dice que el presidente está gastando más de lo que debería, y que no ha sido coherente con las medidas de austeridad a largo plazo, especialmente en una coyuntura que muestra los precios del petróleo tendiendo a la baja. El periódico recordó la promesa con la que el mandatario ganó las elecciones de 2005, cuando dijo que “llevaría a la mesa de los iraníes las ganancias del petróleo”. Algo que por el momento no se ha concretado con claridad.

En esos problemas económicos puede encontrarse la explicación de algunas perplejidades que despertó la gira latina de Ahmadinejad. Por ejemplo El Nuevo Diario de Nicaragua hizo notar la contradicción de que no pudiera concretarse una condonación de la deuda que mantiene Managua con Teherán, a pesar de los planes de futuro que anunciaron los mandatarios de Irán y Nicaragua. Ocurre que la propuesta de condonación, para aprobarse, debe entrar al parlamento antes de marzo. Y en el Parlamento las cosas no están fáciles para el mandatario.

El frente interno

En la discusión del presupuesto la oposición (que, conviene recordarlo, también está liderada por clérigos musulmanes) ya anunció que el presidente debería mantener los gastos en un 15 % de las ganancias petroleras, criticando la propuesta del ejecutivo que los eleva a 17. Todo apunta a que el equipo económico deberá recortar gastos en lugar de añadir los costos de los anuncios a futuro realizados en la lejana región latinoamericana. Un periodista de la agencia DPA especializado en Oriente Medio, Farshid Motahari, hizo notar que de los 120 acuerdos firmados por Irán y Venezuela en 2006, todavía "ninguno ha sido seriamente implementado".

Robert Tait, corresponsal en Teherán del diario británico The Guardian, publicó el martes pasado un artículo en el que sugiere que la buena estrella de Ahmadinejad está comenzando a opacarse. Las fuentes de Tait indicaron que el presidente estaría perdiendo si no el favor al menos el fervor de la máxima autoridad religiosa iraní, el ayatollah Ali Khamenei, que tiene amplios poderes terrenales según la Constitución de la República Islámica. El motivo sería la disconformidad de Khamenei con la forma en que Ahmadinejad (su candidato predilecto en las presidenciales de 2005) viene manejando el diferendo nuclear que el país mantiene con Naciones Unidas.

Las versiones de que el pulgar de Khamenei estaría apuntando hacia abajo son consistentes con la reciente carta en la que más de la mitad de los legisladores iraníes (150 en 290) condenaron la política económica oficial. Es poco verosímil que un número tan alto de parlamentarios hayan tomado esa postura sin saber, o al menos suponer seriamente, que tienen la bendición del ayatollah. La suma de estos elementos, según The Guardian, “alimenta las especulaciones de que Mr. Ahmadinejad está políticamente sentenciado. Incluso algunos observadores han sugerido que podría sufrir un juicio político y ser removido de su cargo”.

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 19 de enero de 2006)

Etiquetas: , , ,


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

24 agosto 2006

El precio de la prosperidad

Bejing tres de la tarde. Es agosto y la Ciudad Prohibida, antiguo palacio del Emperador, rebosa de turistas. Al lado de ese hormiguero humano, separado apenas por una empalizada y una calle angosta, está uno de los múltiples parques que tiene la vibrante capital china. Allí, un grupo de mujeres y hombres, ya entrados en la tercera edad, practican tai-chi con dedicación. Una imagen de tranquilidad interior que parece contrastar con el ruido de las avenidas que están apenas a unos pasos, donde hay cada vez más autos que llevan a los centros comerciales europeizados de Orient Mall, y un estilo de vida saludable que contrasta con una de las facetas de la nueva prosperidad: los jóvenes chinos están cada vez más gordos. La irrupción de la comida chatarra de estilo occidental va volviéndose una crisis con temporizador.

No alcanza que los parques públicos estén en óptimas condiciones, o que los espacios verdes que están junto a los complejos de viviendas de Beijing tengan, en lugar de hamacas y toboganes para niños, aparatos de gimnasio y bicicletas fijas que pueden ser usados libremente. Pese a estos esfuerzos, el 15 por ciento de los chinos tienen sobre peso. Y bien es sabido que cuando se trata de los chinos, un 15 por ciento es mucha gente. Ciento ochenta y cuatro millones para ser más precisos, de los cuales treinta y un millones son directamente obesos. Un problema que, de acuerdo con un artículo del diario británico The Guardian, tiene mayor incidencia en los jóvenes. El porcentaje de menores de 18 años con sobrepeso se ha multiplicado por 28 desde 1985 a la fecha. Cifras que describen el avance de una crisis que en pocos años podría sumir la país en una epidemia de diabetes y en un aumento sustancial de las enfermedades cardiovasculares, con consecuencias poco agradables para la vida de las personas y para las cuentas del Estado.

Pero no sólo de comida chatarra vive una potencia emergente. También necesita petróleo. Esta semana se conocieron algunos movimientos estratégicos en ese terreno por parte de los dos grandes jugadores de las ligas asiáticas. India acaba de anunciar que invertirá mil millones de dólares en proyectos petroleros y mineros en Costa de Marfil, con lo que intenta asegurarse algo más de 60 mil barriles diarios de la producción actual, y estar en primer lugar de la fila cuando estén disponibles los resultados de la prospección en el Golfo de Guinea. Mientras la India busca su seguridad energética realizando inversiones estratégicas en África, China podría encontrar una buena dosis de ambrosía en el comercio con Venezuela.

La visita del presidente venezolano Hugo Chávez llega en un momento inmejorable: China quiere diversificar sus compras de petróleo (debido a la crisis de Oriente Medio y a la inestabilidad relativa de la ex Unión Soviética) y Venezuela quiere diversificar sus ventas (por ahora focalizadas en Estados Unidos, un país con el que no tiene las mejores relaciones políticas). El inconveniente de la distancia podría resolverse con un descuento por barril que aplicaría Chávez para compensar los costos de transporte, obteniendo a cambio un contrato con China superior al medio millón de barriles diarios. Algo así como la décima parte de lo que estará produciendo en 2012. Para contextualizar esta diversificación a futuro de los mercados que está buscando Caracas, debe recordarse un dato ya manejado en otras oportunidades en Brecha: según el experto en geopolítica de los recursos naturales, Michael Klare, para 2010 está pronosticado un agotamiento de los principales pozos de petróleo de Estados Unidos.

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 24 de agosto de 2006)

Etiquetas: , , ,


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

28 diciembre 2005

e-gob: país a país

Buena parte de lo que se postula en eLAC ya se está haciendo en los países líderes, que son Brasil, Chile y México, y la mayoría de estos puntos ya están en marcha en los que ocupan el segundo escalón regional en gobierno electrónico. En este segundo escalón está Colombia y luego, con algo más de camino para recorrer, Costa Rica, Jamaica, Trinidad y Tobago. Sí, Trinidad y Tobago no sólo clasificó al mundial de fútbol 2006 después de un repechaje, sino que es uno de los más avanzados de la región en gobierno electrónico si se toma en cuenta su disponibilidad de recursos económicos y el tamaño de su población. Situaciones especiales son las de Argentina y Venezuela, la primera por la coexistencia de zonas avanzadas y atrasadas en esta materia, y Venezuela con una fuerte apuesta a introducir el software libre (que no necesita pagar licencias de uso) en cada vez más sectores de la administración estatal. Países como Guatemala, Perú, Bolivia, Ecuador, y Panamá, están en lo que podría llamarse un cuarto escalón, con los primeros pasos ya están recorridos. Luego están los casos de República Dominicana y Paraguay, donde se crearon oficinas especializadas en el tema y se cuenta con un fuerte liderazgo presidencial, lo que permite suponer que paulatinamente se irán situando en el tercer y cuarto escalón. Algo más lejos están aquellos países donde ni siquiera existe una estrategia nacional para el gobierno electrónico y donde el tema todavía no ha ingresado en el debate público real.

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha en diciembre de 2005)

==Sexta parte de diez

* 1- Kafka detrás del monitor
* 2- Un enfoque kafkiano
* 3- La construcción
* 4- Liderazgo
* 5- América Latina
* 7- Impuestos en línea
* 8- Democratización
* 9- Chile
* 10- México

Etiquetas: , , , , , , , , , ,


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

18 noviembre 2005

Gamberros, desestructurados y sin ley

La abundancia de términos para describir fenómenos similares no sólo genera problemas políticos, sino que también le quita el sueño a los traductores. El Parlamento Europeo, luego de un análisis de sus técnicos en cuestiones terminológicas, concluyó que la palabra castellana más adecuada para estos Estados no es “frágiles” sino “desestructurados”. Reconociendo la existencia de dos enfoques claramente diferenciados en el discurso internacional, el de “estados fallidos” y el de “estados que están fallando”, los técnicos recomiendan usar, respectivamente, “estados desestructurados” y “estados en procesos de desestructuración”, por considerar que “reflejan perfectamente los distintos matices de la terminología inglesa” y se ajustan a los enfoques que aparecen en documentos de la Cruz Roja Internacional y de la UNESCO.

Lo que desvela a los traductores es la altísima creatividad demostrada por la política exterior de Estados Unidos para generar nuevos conceptos, los que parecen responder a un interés de adaptarse a sus múltiples preocupaciones de seguridad más que a las necesidades de un diagnóstico preciso. El ejemplo más extremo de esta “creatividad dirigida” es el benjamín de estos conceptos/estigma: “populismo radical”, categoría incluida entre las nuevas amenazas para la seguridad, y que parece ser un concepto creado a la medida de un único país, Venezuela. Pero también el vecino más cercano a los venezolanos, Colombia, que siempre ha estado haciendo equilibrio en los bordes de los índices de fragilidad (muchas veces salvado a último momento de la categorización gracias al alineamiento de su actual presidente Alvaro Uribe -foto- con la política de seguridad hemisférica de Estados Unidos), tiene sobre su cuello el filo de las llamadas “áreas sin ley”. En este caso la fragilidad no sería de todo el Estado, sino que el problema se reduciría a la incapacidad de controlar ciertas porciones de territorio, lo que justificaría una colaboración puntual de Estados Unidos o de las potencias regionales para garantizar la seguridad en esas porciones de territorio donde el país ha perdido el monopolio de la fuerza legítima y la posibilidad de impartir justicia.

Estas fragilidades de moda recuerdan conceptualizaciones más antiguas, como la casi perimida categoría de los “Estados canallas” (o “Estados gamberros” para respetar el castizo de Taibo, autor citado en el cuerpo central de esta nota), que estuvieron de moda en los años noventa, y que definían a países como la Liba de Gadafi, la Serbia de Milosevic, o el desaparecido Irak de Sadam Husein. En una suerte de mutación, en la que no han sido ajenos los errores de los centros hegemónicos, ahora la comunidad internacional ya no tiene que lidiar con los “Estados gamberros” sino con “los gamberros sin Estado". Esas zonas inasibles del mapa político, en las que no hay una embajada sobre la que presionar ni un asiento en Naciones Unidas sobre el que centrar las acusaciones, son las que favorecerían el establecimiento de redes trasnacionales delictivas. Menudo problema en el que están embarcadas, por partes iguales, las agencias de seguridad y las de desarrollo.

==Octava parte de nueve

* 1- La fragilidad como amenaza
* 2- Dos enfoques
* 3- Seguridad para el desarrollo
* 4- Desarrollo para la seguridad
* 5- El riesgo
* 6- La polémica
* 7- El caso congoleño
* 9- Fuentes

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha en noviembre de 2005)

Etiquetas: , , , , , ,


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

19 abril 2002

Ganadores y perdedores

¿Qué ganaron y qué perdieron, tanto Chávez como la oposición, en términos de legitimidad y capital político? La politóloga Ana María Bozo realizó una pormenorizada disección de este asunto, aislando las que, en su opinión, son las veintitres consecuencias principales de la crisis.

Ganancias de Chávez

1.- La fortaleza de un “resurgido de sus cenizas; condición que en las dinámicas políticas crea un momentáneo movimiento proclive a que los actores sociales y políticos se ubiquen en torno al sobreviviente.
2.- La oportunidad de revisar las prácticas y el estilo de gobierno para garantizarse su permanencia en el poder.
3.- La identificación y ubicación de sus incondicionales aliados y de sus adversarios. Durante su fugaz salida del Ejecutivo, algunos ocultos y peligrosos adversarios políticos se develaron o se afincaron en una posición opuesta a Chávez; por ejemplo, el ex-ministro de Relaciones Interiores y ex-consejero personal y político del mandatario, Luis Miquilena.
4.- El conocimiento bastante exacto de las proporciones del descontento cívico popular y del contingente de la sociedad civil que adhiere su gobierno.
5.- La precisión de los contenidos de su discurso y de su práctica de gobierno que generan decididas actitudes de rechazo popular. Esta precisión le permitirá en adelante omitir tales prácticas y discursos o aplicarles “camuflajes” que no generen tales oposiciones.
6.- La evaluación de hasta qué punto la articulación de redes sociales (círculos bolivarianos) organizados y financiados desde el gobierno, han adquirido la cohesión y movilidad necesaria para constituirse en “armas” (reales o figuradas) del Gobierno.
7.- El escenario para proyectar (especialmente hacia el exterior) la imagen mesiánica del líder cuyo tratamiento humilde del triunfo lo lleva a un estadio de generosidad y amplitud, que lo ubica en la posición precisa y necesaria para avanzar en la “construcción democrática” de Venezuela y de América Latina.

Pérdidas de Chávez

1.- El poder por 28 horas.
2.- El apoyo de 50 miembros de los más altos mandos de las Fuerzas Armadas Nacionales.
2.- La imagen de que su gobierno era sólido y a prueba de fracturas.
3.- La certeza de que las Fuerzas Militares son un anillo compacto que lo abraza incondicionalmente. No lo son
4.- La confianza y la simpatía de los integrantes de las clases medias, profesional y adinerada que podía conservar antes del 11 de abril.
5.- El entusiasmo de la clase productiva (empresarial, gerencial y trabajadora) del país para reconstruir Venezuela.
6.- La convicción del ciudadano común en relación a que el Gobierno era capaz y competente para ofrecerle una protección mínima a sus bienes y sus personas. Esta sensación de "desasistimiento" puede generar la conformación de individualidades o grupos de autodefensa que podrían abrir las compuertas de enfrentamientos violentos entre propietarios de bienes, tierras, comercios y animales y los "desposeídos" que pretenden ocuparlos.
7.- Un país donde los “intereses de clase” no eran una variable determinante de las dinámicas y procesos políticos. Actualmente los intereses de clase dividen a Venezuela en dos fracciones entre las cuales se ha sembrado el resentimiento y el temor por las reacciones del “otro” en una forma tan arraigada que hemos erradicado no sólo el respeto por el otro sino también la tolerancia. Nos hemos instalado en espacios sin “lugares comunes”. Esta característica es -a mi juicio- un resultado buscado y querido de la retórica y las acciones del presidente y de la mayoría de los funcionarios de su gobierno. Sin embargo, lo distingo como pérdida porque, en mi criterio, tal fractura debilita la gobernabilidad en este periodo.

Ganancias de la oposición

1.- “Contarse y reconocerse”. La oposición conoció cuántos son, cuántos pueden llegar a ser y dónde están ubicados en el entramado social venezolano.
2.- Cientos de miles de individuos que aprendieron a ejercer la ciudadanía activa. Me atrevería a asegurar que Venezuela ha avanzado varios pasos en el camino para desplazarnos desde la democracia “delegativa” (en los términos de Guillermo O’Donnel) hacia un sistema político de participación activa que podría ayudarnos a definir la naturaleza y alcance de una democracia contextualizada. En Venezuela, gran parte de la población había asumido una posición de "anomia" frente al hecho político y a la política. Los problemas vinculados con el poder y los procesos de toma de decisiones les eran indiferentes. Hoy esos venezolanos han concientizado que en lo político, en el sentido de participación en los asuntos colectivos, "les va la vida", y están resueltos a ejercer activamente su condición de ciudadanos.
3.- El cambio de actitud y de estilo del Presidente. Después del 11 de abril parece dispuesto a rectificar y a atender las voces disidentes frente a su proyecto “revolucionario”.
4.- La constatación de algunas de sus debilidades: falta de líderes, carencia de redes y circuitos organizados, ausencia de articulación de un proyecto alternativo de país, necesidad de organizarse para la acción y no sólo para la reacción.
5.- El reconocimiento como “interlocutores válidos” por parte del Gobierno. Antes del 11 de abril el Gobierno subestimaba y descalificaba la oposición; simplemente la ignoraba como interlocutor pertinente. Desde esa fecha el Gobierno ha percibido que el enemigo no es pequeño ni desvalido.

Pérdidas de la oposición

1.- Por lo menos 20 vidas humanas.
2.- La confianza y el respeto que tenía en las Fuerzas Armadas como institución vertical, unificada y capaz de garantizar el orden interno.
3.- El empuje para la acción inmediata. Al efecto ya citado de “aglutinarse en torno al triunfador”, se le suma, como un contra-efecto, una inmediata, pero temporal, paralización del “vencido” que momentáneamente acusa el golpe, vive “su luto”, y ello resulta en un debilitamiento de su capacidad de acción y de movilización.
3.- La oportunidad extraordinaria de hacerse del poder.
4.- La cohesión de intereses y propósitos que existió durante la semana previa al 11 de abril entre actores ocupantes de posiciones tradicionalmente enfrentadas como la CTV (Confederación de Trabajadores de Venezuela) y FEDECAMARAS (Federación de Cámaras de Industria y Comercio).

==Segunda parte de dos

* 1- Cuatro lecturas de la crisis venezolana

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 19 de abril de 2002)

Etiquetas:


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

Cuatro lecturas de la crisis venezolana

Cuando todavía no se habían aquietado completamente las aguas de la caída y resurrección política de Hugo Chávez, una politóloga, una historiadora y un periodista venezolanos, accedieron a participar de una entrevista virtual con Brecha, revelando el contexto y los entretelones de la crisis.
Una decena de académicos y comunicadores venezolanos respondieron a un cuestionario que pretendía estimular la reflexión de fondo para presentar un marco de análisis que ayude a comprender los hechos que se vivieron en Venezuela. Insumos para bosquejar un relato que complemente, o sustituya, la fragmentada visión de la realidad que las cadenas y agencias de noticias construyeron en torno a los episodios que se desarrollaron en Caracas del 11 al 14 de abril. Para evitar una jibarización de los puntos de vista, se optó por publicar pocas respuestas pero sin reducir la riqueza de sus matices.
Se buscó, además, que los especialistas cuyas opiniones integran esta entrevista “no presencial”, reflejaran un abordaje pluridisciplinario. Ana Julia Bozo es una de las principales politólogas venezolanas, se desempeña como investigadora en el ámbito de la Filosofía Política y es profesora titular de la Universidad de Maracaibo. La historiadora María Elena González Deluca es Coordinadora de la Maestría en Historia de América Contemporánea, en la Universidad Central de Venezuela, y ha escrito varios libros sobre historia y política de su país. El periodista Igor Torrico es columnista de Quinto día, de Caracas. A los entrevistados venezolanos se suma el periodista y escritor colombiano Cristo García Tapia; de la columna de opinión que escribió especialmente para Brecha procede la respuesta que cierra este artículo

¿Qué evidenciaron los eventos de abril respecto a la salud de la democracia en Venezuela?

ANA JULIA BOZO: Que las instituciones llamadas democráticas, la Asamblea Nacional Legislativa, el Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscalía General, el Defensor del Pueblo, etc., son más bien excusas que nos permiten exhibir una fachada de democracia, sólo formal. Ninguna de esas instituciones fue utilizada –ni por el gobierno ni por la oposición -para hacerse del poder o para mantenerse en él. Los venezolanos no creemos en la eficacia de tales instituciones. Tal como han venido funcionando durante el gobierno de Chávez, y también durante otros gobiernos anteriores, no ejercen su función de contrapeso del poder del Ejecutivo, sino que se pliegan a ser brazos ejecutores de las decisiones y de las líneas de macropolítica dictadas desde la presidencia de la República. En Venezuela el término “construcción democrática” lo empleo sólo como referente retórico. Su contenido y alcance contextualizados son motivo de muchas de mis investigaciones y de un replanteamiento por parte de los investigadores de mi área más serios en América Latina. La democracia, en este hemisferio Latinoamericano, no puede entenderse ni trabajarse de acuerdo con el modelo democrático occidental de los países del Atlántico Norte. La adaptación sin cortapisas de tal modelo da lugar a tergiversaciones tales como que democracia es lo que Chávez enarbola como su bandera, y que democracia es también el símbolo del movimiento civil y militar que pretendió derrocarlo.

¿Podemos hablar entonces de Estado de Derecho, de legalidad, de institucionalidad?
ANA JULIA BOZO: Tanto el Gobierno, durante los tres años de ejercicio, como la oposición han actuado fuera del marco del Estado de Derecho y de la legalidad. Mi lectura es que los venezolanos –en funciones de gobierno o fuera de ellas- usamos tales referentes por comodidad y como resultado del manido modelo democrático al que nos tiene acostumbrados el discurso político. Pero con nuestras acciones demostramos que las palabras “no han hecho cosas” y que por más que legalidad, institucionalidad y Estado de Derecho sean las expresiones más usadas por unos y otros, ninguno cree en las instituciones, ni actúa dentro de la legalidad ni se acoge al Estado de Derecho. Prueba de ello es que –en términos de “real politique”- oposición y gobierno se midieron y lucharon por el poder político en las calles, siendo las Fuerzas Armadas el “tercero en discordia”. El poder se dirimió entre actores absolutamente ajenos a los poderes instituidos por la legalidad y a través de estrategias no reconocidas por el Estado de Derecho, por ejemplo asesinatos, lesiones, saqueos, tomas, etc. Mientras tanto, las instituciones, la legalidad y el Estado de Derecho esperaban su turno para ser utilizados en los discursos, justificaciones y desmentidos que adornan los “decursos” posteriores a la verdadera acción política.

¿Cuál fue el punto de inflexión que provocó la caída del presidente Chávez?

MARIA GONZALEZ: Aunque el punto de inflexión más evidente fue el conflicto en la petrolera estatal, por el rechazo de los ejecutivos a la directiva nombrada por Chávez, que generó solidaridades en toda la industria petrolera y en un sector muy grande de la sociedad venezolana, en realidad esto sólo galvanizó el intenso rechazo contra un gobierno que venía acumulando presión desde 1999. En las horas previas a la caída concurrieron tres elementos: la manifestación pacífica contra la conducción gubernamental, calculada en un millón de personas, corolario de una semana de protestas, de paros y huelga general; la masacre resultante de la emboscada contra la manifestación que fue recibida con gases lacrimógenos y disparos de armas de repetición en manos de las bandas del gobierno, los "Círculos Bolivarianos", en una acción que fue estimulada por funcionarios del gobierno que llamaban a “defender la revolución con sangre”; y, al conocerse la masacre contra los manifestantes antichavistas, fue decisiva la voltereta del alto mando militar que desconoció la legitimidad del gobierno. Lucas Rincón , el general de mayor jerarquía del ejército, ascendido a esa posición por el propio Chávez, en representación de la Fuerza Armada, leyó al país la renuncia del presidente que Chávez después dijo que no existía. No obstante, Chávez acaba de exaltarlo por su lealtad y coraje.

¿Cuál fue el elemento determinante de su regreso al poder?

MARIA GONZALEZ: Los militares leales y los que volvieron a dar una voltereta, ahora de nuevo pro-Chávez, fueron determinantes. Sin embargo también actuaron otros elementos: el "presidente provisional", propuesto por los militares, Pedro Carmona Estanga , decretó nulas todas las instituciones y dejó así al país en el aire, exponiendo el cambio como un golpe de Estado, lo que provocó rechazo internacional y nacional; los decretos dejaban sin efecto también el programa social Bolivar 2000, que manejan los militares y es una fuente de grandes negocios corruptos que han proliferado con la anuencia de Chávez; y a la vez, varios grupos de la Fuerza Armada se manifestaron y actuaron en defensa de Chávez, entrte ellos los miembros del cuerpo de paracaidistas, al que perteneció Chávez, donde están los aviones F16. En cuarto lugar, miembros del gobierno de Chávez se movilizaron al conocer un mensaje del propio presidente, entonces preso en una guarnición, en el que dijo no haber renunciado, aunque se había entregado sin resistencia; también movilizaron a militantes de los barrios populares, quienes ocuparon la casa de gobierno que había quedado desprotegida por los "provisionales" y desde entonces protagonizan escenas de saqueo y violencia en las calles de Caracas.

¿Cuál ha sido el rol de los medios de comunicación en esta crisis?

IGOR TORRICO. Los medios de comunicación han dejado en el ambiente un sabor a duda. En cierto sentido parecen haber sido parte del complot. Explico: curiosamente las televisoras, el día de la marcha antichavista, cubrieron el evento dando una sensación de inminencia de crisis. Algunos canales, incluso, no transmitieron su programación habitual, como películas y telenovelas, sino que todo el tiempo tenían avances noticiosos. En el ambiente había una sensación de “aquí va a pasar algo”. Es notorio por el lado de los medios impresos, que un importante diario de circulación nacional sacó los dos días anteriores a la fatídica marcha del jueves 11, sendas ediciones extraordinarias. Las mismas, que salieron en horas de la tarde, aunque se trataba de un diario matutino, llamaban mucho la atención. Lo curioso es, que como sabemos respecto a los medios y su historia, la existencia de la televisión y la radio hacen que una edición impresa extraordinaria sea poco efectiva, ya que siempre los medios radioeléctricos tendrán la ventaja. Por otra parte, cuando se revisa el contenido de las ediciones no se encuentran hechos noticiosos, sino más bien reseñas.
La sensación de complot pareciera confirmarse con el paso de las horas. La labor de los medios es normal hasta el viernes en la noche. Con el nuevo gobierno en funciones, hay saqueos en algunos sectores de Caracas, pero ni la televisión ni la radio dicen nada. El canal del Estado, mientras tanto, está cerrado desde que cesó el gobierno de Chávez.
El sábado en la mañana no sólo hay saqueos, ya han comenzado los movimientos militares. Para el mediodía, el presidente de facto había salido del palacio presidencial, y las instalaciones eran tomadas por tropas leales a Chávez. Luego llegarían sus ministros. Pero las televisoras siguieron como si nada. Los venezolanos tuvimos que enterarnos de lo que pasaba por CNN en español, Telemundo internacional y Radio Caracol de Colombia. Sería recién entre las seis y las siete de la tarde, cuando después de que personal civil y militar leal a Chávez tomara la planta del Estado,Venezolana de televisión, que empieza a saberse lo que está pasando. Los periódicos no circularon este domingo 14. Sólo lo hizo un diario, que últimamente es de los pocos que se considera imparcial, Ultimas Noticias. Creo que la credibilidad de los medios estaba muy mal desde hace tiempo, dado que se venía dando la percepción, bastante cierta, de que no había un solo medio imparcial. Los había, o hay, chavistas y anti-chavistas, la mayoría. Lo ocurrido antes del golpe y después les infringió, valga la redundancia, un golpe noble a la credibilidad de los medios venezolanos, y especialmente a la televisiva de señal abierta.

¿Qué consecuencias tendrá esto, para los medios y para la democracia en general?

CRISTO GARCÍA: Insuflados de una fortaleza mediática impúdica, quienes "lideraron" el "golpe de Estado" contra Chávez olvidaron que los procesos politicos, a más de contar con catalizadores como los medios de comunicación, deben estar enmarcados en sólidas estructuras de contenido politico e ideologico, soportados en objetivos claramente definidos y con énfasis en la institucionalidad vigente, y la dirección de organizaciones politicas con la suficiente capacidad de convocatoria para aglutinar y liderar procesos encaminados a deponer un Gobierno elegido por los cauces democráticos y constitucionales vigentes en aquella nación. Que Chávez, de regreso al poder "en olor de pueblo", como anota Abdon Espinosa Valderrama, exministro colombiano de Hacienda y Crédito Público, haya proclamado el perdón y la rectificación en esta restauración de su legitimo ejercicio presidencial, no quiere decir, y ojalá nos equivoquemos, que las lastimaduras ocasionadas por la parcialidad de los medios de comunicación en el insuceso que lo "depuso" transitoriamente, no puedan causarle incomodidades a uno y a otros y provocar diferencias, que aprovechadas por los oportunistas de siempre, resultan en extremo graves para la salud del sistema democrático, del cual la prensa es vértebra insistituible.

==Primera parte de dos

* 2- Ganadores y perdedores

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 19 de abril de 2002)

Etiquetas:


Pulse­ aquí para leer el artículo completo