20 abril 2007

Capitalismo desnudo, océanos alterados

El Pulitzer 2007 en el rubro información internacional fue obtenido por una serie de reportajes sobre China del Wall Street Journal. En la categoría reportaje explicativo el galardón fue para Los Angeles Times y su historia sobre polución marina. En fotografía noticiosa el premio lo ganó el israelí Oded Balilty, de AP.

El modo en que China abrazó las fuerzas del mercado en las pasadas tres décadas ha reformulado virtualmente cada aspecto de la vida de su población. Así comienza uno de los artículos de la serie con la que un equipo del Wall Street Journal acaba de obtener el premio Pulitzer en información internacional. El informe, firmado por Jason Dean, comienza mostrando el lado positivo del despegue económico, que ha permitido que cientos de millones de personas escapen de la trampa de la pobreza que los hacía vivir con un dólar cada día. El ciudadano promedio -agrega- es ahora "más próspero y disfruta por lejos de una mayor libertad política y económica desde el cambio de rumbo que comenzó en 1978".
Pero no todo ha sido positivo. "La transformación también ha aniquilado buena parte de la tradicional red de seguridad 'de la cuna a la tumba' -salud, educación, pensiones- que aseguraba las necesidades básicas de la mayoría de la población". Además ha dañado "severamente el ambiente en amplias partes del país" y ha aumentado la brecha entre ricos y pobres.
Dean señala que "mientras el gobierno chino todavía denomina al sistema como socialista, y aunque el Estado todavía juega un rol importante en la economía, lo que se ha desarrollado en el país semeja a veces una suerte de capitalismo desnudo donde la búsqueda de ganancias gobierna casi todas las facetas de la vida, y un creciente segmento de la población queda desprotegido".

ROJOS Y ARMONICOS. Temerosos de que las tensiones sociales originadas en esta realidad puedan minar su autoridad, los líderes del Partido Comunista chino colocaron el tema de las inequidades sociales en lo más alto de su agenda. En ese sentido -escribe Dean- la administración del presidente Hu Jintao ha prometido una serie de iniciativas que buscan la meta de crear una "sociedad armoniosa".
Pero no todo es política en la amplia cobertura del Wall Street Journal. Otro de los informes, en este caso escrito por Gordon Fairclough y Shai Oster, se centra en la industria automovilística. Revela que cerca de mil autos nuevos comienzan a rodar cada día en la capital, Beiging, generando una polución cuyos niveles están un 78 por ciento por encima de lo que la Organización Mundial de la Salud considera aire limpio. Si las cosas continúan al mismo ritmo, en 2020 el país tendrá 130 millones de autos, cien millones más que los que tiene en la actualidad. Demasiado lejos de los siete coches cada mil habitantes que había en el prehistórico 1915. En el sitio web del periódico (www.wsj.com) pueden leerse los diez trabajos que fueron apareciendo en primera página entre el 12 de junio y el 27 de diciembre de 2006.

El cansancio del mar. La crisis de los océanos en el centro de los cinco trabajos publicados por Kenneth Weiss y Ushua Lee McFarling en Los Angeles Times. Los autores, (Lee McFerling es bióloga marina además de periodista), intentan pasar revista a las distintas facetas de esa problemáticas. Mientras una de las notas muestra cómo habitats cruciales para la vida marina fueron afectados por el cambio en la composición química de los océanos, en otra se pone el foco en cómo las algas tóxicas y bacterias están envenenando mamíferos marinos y otras formas de vida animal.
La mirada también va más allá de la costa y en uno de los artículos se presenta la problemática de cómo los vientos llevan tierra adentro las toxinas de las mareas rojas. No falta un abordaje en profundidad sobre el daño letal que la basura plástica causa a los organismos vivos. Por ejemplo se señala el caso del atolón de Midway, a mitad de camino entre Japón y Estados Unidos, donde el 40 % de los albatros han muerto por culpa de estos desechos.

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 20 de abril de 2007)

Etiquetas: ,


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

22 diciembre 2006

Expectativa sobre China

Menzie D. Chinn, doctorado en Berkeley, ex asesor presidencial y actual profesor de economía y políticas públicas en la Universidad de Wisconsin, fue consultado por The Wall Street Journal sobre la situación del dólar. “Claramente China no tiene interés en ver al dólar declinar rápidamente”, dijo. Lo que en su opinión explica “en parte” por qué el Banco Central de China “está manejando de un modo tan estricto el tema de la apreciación del yuan contra el dólar”. Pero incluso si el Banco Central de China y otros poseedores de grandes reservas de dólares no quieren que el dólar se deprecie rápidamente, añadió, ellos tampoco quieren ser los últimos en pasar por la puerta: “por eso es que veo el equilibrio actual balancearse en el filo de la navaja”. Consideró que “cualquier declinar en el dólar puede ser suficiente para impulsar a algunos bancos centrales a intentar diversificar sus existencias”. Y reconoció que “la gran pregunta es cómo responderá China una vez que comience el declive del dólar”. “Mientras yo solía estar muy preocupado sobre China –dijo- ahora estoy muy preocupado acerca de China y los países exportadores de petróleo”.

Expectativa. Esa es la reacción general de los analistas ante la petroeuros iraníes. También es posible que todo sea parte de un largo plan de tres décadas. Por al menos 30 años, asegura John Simpson en un análisis difundido en la BBC, Occidente se ha concentrado en el fundamentalismo religioso de la República Islámica de Irán, “pero hemos olvidado que la revolución de Khomeini (1979) fue también una declaración de independencia del control británico y americano”.

==Cuarta parte de cinco

* 1- Irán: el escenario de los petroeuros
* 2- El péndulo
* 3- El espejo iraquí
* 5- Moderadamente conservadores

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 22 de diciembre de 2006)

Etiquetas:


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

29 septiembre 2006

India: la vertiginosa lentitud del cambio

India, que en la década de los sesenta seducía con su promesa de espiritualidad, se ha convertido en la tierra prometida de los negocios. El rumbo de su política exterior la sitúa como referente del multilateralismo en la construcción de un nuevo escenario internacional que en 2050 la tendrá, junto a China, generando la mitad del producto bruto del mundo. Dentro de fronteras la pobreza disminuyó veinte puntos porcentuales en las últimas dos décadas: un ritmo vertiginosamente lento para los 826 millones de personas que todavía viven con menos de dos dólares diarios.

Con mil cien millones de habitantes, India es un país en permanente tensión entre la unidad que necesita para consolidar su vocación de potencia regional y la diversidad que surge de su compleja composición demográfica. En un territorio en el que se hablan mil quinientas lenguas y dialectos, la tendencia a la fragmentación no resulta fácil de conjurar. La religión hindú, que según el censo oficial es practicada por el 82 por ciento de sus habitantes, es un factor que por su carácter dominante contribuye a crear un centro y una periferia en una sociedad altamente estratificada. Pero la democracia más poblada del mundo tiene sus herramientas integradoras en la cultura de masas: la producción cinematográfica y el críquet. Mil películas anuales, entre las que se destaca como género principal la comedia musical melodramática, se diseminan a lo largo de las salas de proyección de un territorio de más de tres millones de kilómetros cuadrados y se extienden, como producto de exportación, a las comunidades indias que habitan fuera de fronteras.

Pero si hay algo que une en esa multiplicidad es el críquet, deporte que pese a su estirpe británica cumplió un rol tan importante en el proceso de descolonización que pasó a ser identificado con la propia idea de nación India. Esta India trabajosamente construida en su interior es, en la actualidad, un actor internacional de primer orden. No sólo por su carácter de laboratorio del conocimiento de punta, o por su compleja relación con Estados Unidos sino, sobre todo, por su papel en la consolidación de un proyecto sólido de política exterior que privilegie el multilateralismo y la acción internacional concertada entre las potencias regionales del Sur. Esos tres aspectos deben tenerse presentes a la hora de “leer” las informaciones fragmentadas y descontextualizadas que, tamizadas por las grandes cadenas de noticias, llegan a diario desde ese país asiático.

Una vocación temprana

La política exterior no fue para India una construcción progresiva, sino que, en cierta medida, su necesidad de lidiar con las cuestiones internacionales proviene de un trauma de nacimiento. El nuevo Estado debe aceptar, para poder nacer, la partición de la antigua India británica en dos: India y Pakistán. Una separación basada en factores religiosos (India para los hindúes, Pakistán para los musulmanes), que según los expertos en el tema implicó una derrota para el laicismo democrático del Congreso Nacional Indio, fuerza política que tenía como referentes a Mahatma Gandhi (foto) y Jawaharlal Nehru. Para medir la fuerza de esa derrota baste recordar que Gandhi había llegado a decir que antes de dividir la India tendrían que partir en dos su propio cuerpo”, anota Juan López Nadal, ex subdirector general de Filipinas y el área del Pacífico en el Ministerio de Asuntos Exteriores de España.

La política exterior pasa a ser, entonces, desde su propio origen como Estado nación, una forma de elaborar esa crisis de nacimiento. Esa necesidad inicial no impidió a los líderes indios ver el panorama completo de su inserción en el mundo. No en vano Nehru (foto) dijo que "política interior y política exterior producen efectos reactivos la una sobre la otra, por lo que deben integrarse entre sí". López Nadal asegura que este elemento del pensamiento político de Nehru “es clave para entender la identificación de la India independiente con el Movimiento de los No Alineados (MNOAL), del que Nehru sería (junto a Nasser, Tito y Sukarno) uno de los padres fundadores”. En cierta medida, agrega el especialista, “el no alineamiento en política exterior se corresponde con la filosofía del Congreso en política interna: no violencia, tolerancia ideológica y religiosa, así como disposición al compromiso”.

A pesar de los cambios que ha habido en el mundo en estas últimas décadas, el rol de India como sostén del MNOAL quedó demostrado en la reciente cumbre de La Habana. Pero ese compromiso con el foro global no impide que la política exterior India sea práctica y flexible. Es práctica porque sabe que una doctrina como el multilateralismo necesita de un foro amplio para enunciarse pero también requiere de acuerdos a menor escala para aplicarse (de ahí su alianza con Brasil y Sudáfrica, sobre la que se incluye un artículo en este mismo número). Y es flexible porque ese énfasis en el multilateralismo no le impide ver (y actuar) la necesidad de estrechar relaciones con la potencia dominante, Estados Unidos.

Mirando a China a través de India

En cierta medida podría interpretarse que, buscado o no, el trayecto de India en la arena de la política exterior actual está más enfocada a una competencia con China que con Estados Unidos. Es cierto que el unilateralismo de la Administración Bush es el reverso de la apuesta multilateral india, pero también es cierto que ambos se necesitan mutuamente. Si India desea mantener su saldo favorable en la pulseada con Pakistán, necesita que Estados Unidos se mantenga relativamente equidistante, y si Estados Unidos desea evitar la proliferación de tecnología nuclear y uranio enriquecido entre países que le son potencialmente antipáticos (con Irán y Corea del Norte como casos emblemáticos pero no únicos) necesita controlar no sólo a Rusia sino también a India.

En un mundo en el que las relaciones internacionales no están dictadas solamente por la política sino también por los negocios, India sabe que esa fría entente con Estados Unidos y esa cálida alianza con otras potencias regionales, son condiciones necesarias pero no suficientes para su carácter de potencia emergente. Una potencia emergente es esa que no sólo incide en su espacio geográfico sino que adquiere proyección global, aun sin ser potencia dominante. La apuesta al multilateralismo desde el punto de vista de la cancillería india es también una apuesta a un mundo en que no haya una potencia dominante.

No es sólo una expresión de deseo sino que traza una hipótesis de largo aliento mirando a 2050, año que ya viene adquiriendo dimensiones míticas entre los analistas internacionales, ya que ahí se estableció, artificialmente, el momento en que China pasará a cumplir con todas las letras su rol de potencia desafiante. Uno de los escenarios para ese momento muestra la sustitución de una hegemonía por otra, pero otros escenarios diseñan un mundo en el que la hegemonía única será sustituida por un mundo pluripolar. A ese escenario parece apuntar India, no sólo por coherencia con su política exterior multilateralista, sino por su actual desarrollo de sectores estratégicos de su economía.

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 29 de setiembre de 2006)

Etiquetas: , , ,


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

01 septiembre 2006

La seda y el uranio

La visita que la semana pasada realizó a dos ex repúblicas soviéticas el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, es el corolario de la más reciente ofensiva de la llamada “diplomacia de la seda”. Se trata de la atención política y comercial que Tokio tiene colocada sobre Asia Central con el objetivo de abrir rutas para productos que hoy son tan preciados como lo era la seda en tiempos de los hermanos Polo y su famoso sobrino: petróleo y uranio.

Precisamente, uno de los resultados concretos de esta gira, la primera de un jefe de gobierno japonés, fue el acuerdo firmado con Kazakhstán para proveerse de uranio. Aunque Japón no está solo en la carrera por el uranio kazajo. Según recuerda Kyoko Hasegawa en un artículo publicado en el Industry Week, la principal empresa nuclear rusa ya tiene un acuerdo con Kazakhstan para comercializar uranio en conjunto, una alianza que reviste carácter estratégico para la estatal Kazatomprom, ya que el socio ruso se encarga de tratar el mineral volviéndolo uranio enriquecido y aumentando su valor. Kazakhstán también aloja en su subsuelo la octava reserva petrolera del mundo. En ese campo China se aseguró un oleoducto que le proveerá de un sexto de sus necesidades de petróleo, en directa competencia con Estados Unidos, ya que Washington consiguió construir una ruta segura para que el petróleo del Caspio evite pasar por Rusia e Irán.

La siguiente escala en el viaje de Koizumi lo llevó a pisar suelo uzbeko, donde también obtuvo buenos resultados. Según destacan los cables de agencias internacionales, el presidente anfitrión, Islam Karímov (foto), aseguró que "Uzbekistán está dispuesto a ofrecer a Japón sus materias primas, especialmente el mineral de uranio". Pero no es uranio todo lo que reluce. El historial negativo de uzbecos y kazajos en el campo del respeto a las libertades civiles ha enturbiado en algo los éxitos diplomáticos japoneses. Hugh Barnes, del Foreign Policy Centre, calificó el acercamiento japonés como “puramente pragmático” y, en declaraciones a la BBC británica, se manifestó escéptico sobre el efecto positivo que esta “apertura al mundo” pueda traer para los derechos humanos en la región.

Más allá de esto, lo cierto es que Japón está tan sediento de minerales estratégicos para su matriz energética como lo están China y Estados Unidos. Desde 2004 el interés japonés viene generando foros internacionales para poder manifestarse en un ambiente de cooperación donde el carácter de donante principal que tiene Japón para varios proyectos de desarrollo en Asia Central (2500 millones de dólares desde la caída de la Unión Soviética) se conjugue con su intención de asegurarse recursos naturales. Sin embargo, también en este campo corre en desventaja en relación con Rusia y China, países que lideran el cada vez más influyente Organización de Cooperación de Shangai.

Una búsqueda de incidir en las codiciadas ex repúblicas soviéticas que para los japoneses parece algo casi tan difícil como fue para los chinos llevar adelante la expedición del General Qiang, a quien el emperador Wu, de la casa Han, envió con cien guerreros de elite a establecer, en el siglo II, una alianza contra los hunos y volvió diezmado. El otro lado de la moneda es que Qiang trajo de su frustrada campaña militar un mapa con posibles acuerdos comerciales que volverían al imperio más fuerte que las armas. Koizumi, cuyo mandato culmina el 20 de setiembre, parece empeñado en dejar no sólo el mapa de la ruta del uranio, sino también en firmar los primeros acuerdos con los socios más incómodos, para evitar ese trago amargo a quien lo suceda, y permitirle pilotar a Japón en su otra singladura estratégica del presente: la búsqueda de un asiento en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.


(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 1 de setiembre de 2006)

Etiquetas: , , , , , , ,


Pulse­ aquí para leer el artículo completo

24 agosto 2006

El precio de la prosperidad

Bejing tres de la tarde. Es agosto y la Ciudad Prohibida, antiguo palacio del Emperador, rebosa de turistas. Al lado de ese hormiguero humano, separado apenas por una empalizada y una calle angosta, está uno de los múltiples parques que tiene la vibrante capital china. Allí, un grupo de mujeres y hombres, ya entrados en la tercera edad, practican tai-chi con dedicación. Una imagen de tranquilidad interior que parece contrastar con el ruido de las avenidas que están apenas a unos pasos, donde hay cada vez más autos que llevan a los centros comerciales europeizados de Orient Mall, y un estilo de vida saludable que contrasta con una de las facetas de la nueva prosperidad: los jóvenes chinos están cada vez más gordos. La irrupción de la comida chatarra de estilo occidental va volviéndose una crisis con temporizador.

No alcanza que los parques públicos estén en óptimas condiciones, o que los espacios verdes que están junto a los complejos de viviendas de Beijing tengan, en lugar de hamacas y toboganes para niños, aparatos de gimnasio y bicicletas fijas que pueden ser usados libremente. Pese a estos esfuerzos, el 15 por ciento de los chinos tienen sobre peso. Y bien es sabido que cuando se trata de los chinos, un 15 por ciento es mucha gente. Ciento ochenta y cuatro millones para ser más precisos, de los cuales treinta y un millones son directamente obesos. Un problema que, de acuerdo con un artículo del diario británico The Guardian, tiene mayor incidencia en los jóvenes. El porcentaje de menores de 18 años con sobrepeso se ha multiplicado por 28 desde 1985 a la fecha. Cifras que describen el avance de una crisis que en pocos años podría sumir la país en una epidemia de diabetes y en un aumento sustancial de las enfermedades cardiovasculares, con consecuencias poco agradables para la vida de las personas y para las cuentas del Estado.

Pero no sólo de comida chatarra vive una potencia emergente. También necesita petróleo. Esta semana se conocieron algunos movimientos estratégicos en ese terreno por parte de los dos grandes jugadores de las ligas asiáticas. India acaba de anunciar que invertirá mil millones de dólares en proyectos petroleros y mineros en Costa de Marfil, con lo que intenta asegurarse algo más de 60 mil barriles diarios de la producción actual, y estar en primer lugar de la fila cuando estén disponibles los resultados de la prospección en el Golfo de Guinea. Mientras la India busca su seguridad energética realizando inversiones estratégicas en África, China podría encontrar una buena dosis de ambrosía en el comercio con Venezuela.

La visita del presidente venezolano Hugo Chávez llega en un momento inmejorable: China quiere diversificar sus compras de petróleo (debido a la crisis de Oriente Medio y a la inestabilidad relativa de la ex Unión Soviética) y Venezuela quiere diversificar sus ventas (por ahora focalizadas en Estados Unidos, un país con el que no tiene las mejores relaciones políticas). El inconveniente de la distancia podría resolverse con un descuento por barril que aplicaría Chávez para compensar los costos de transporte, obteniendo a cambio un contrato con China superior al medio millón de barriles diarios. Algo así como la décima parte de lo que estará produciendo en 2012. Para contextualizar esta diversificación a futuro de los mercados que está buscando Caracas, debe recordarse un dato ya manejado en otras oportunidades en Brecha: según el experto en geopolítica de los recursos naturales, Michael Klare, para 2010 está pronosticado un agotamiento de los principales pozos de petróleo de Estados Unidos.

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha el 24 de agosto de 2006)

Etiquetas: , , ,


Pulse­ aquí para leer el artículo completo