La pasión compartida (II)

Segunda parte de la entrevista con Ramón Sánchez Lizarralde, traductor al español de la obra de Ismail Kadaré, autor albanés varias veces candidato al Nobel.
Usted ha llevado al castellano 19 novelas de Kadaré, ¿por qué no ha traducido ninguno de sus libros de poesía?
-Simplemente porque no había encontrado hasta ahora un editor dispuesto a asumirlo en condiciones de mínima dignidad. Aunque precisamente acabo de acordar con Acrono Ediciones, de México, la traducción de una amplia antología de la poesía de Kadaré, en la que estoy trabajando en este momento. Desde luego que se trata de dos mundos literarios distintos, que requieren actitudes, procedimientos y aptitudes distintas. En mi caso, después de haber traducido 19 novelas de Kadaré, constituía un antiguo reto enfrentarme en serio a su poesía. Ya antes había traducido poemas sueltos, y a decir verdad, mi grado de identificación con Kadaré, con su obra, era ya tal que ese reto se me antojaba como una lógica continuación de mi trabajo...

su color y por su facultad para recrear y hasta inventar mundos, sentimientos, pasados y futuros de los seres humanos.
Entonces usted considera a la traducción literaria como parte de la creación artística
-Es evidente. Está por ver qué parte sea de esa creación. Considérese, salvando las distancias, por ejemplo, que traducir la Biblia fue en varias lenguas europeas la mayor empresa literaria durante mucho tiempo; o que traducir con resultados perdurables Shakespeare, el Quijote o la Ilíada, supera hoy como logro artístico y como aportación al resto de los humanos la creación de muchas obras originales a las que yo miraría con todo respeto... No se trata de plantear reivindicaciones corporativas o de hacer ejercicios de arrogancia: si traducir bien la Divina Comedia es un logro creativo, escribirla originalmente constituye un prodigio de creación. La escritura original siempre contendrá elementos, raros e insustituibles elementos, que nunca aportará la traducción. Pero esta última, cuando se refiere a la literatura de verdad, forma parte con todo derecho de esa fuente de conocimiento, de emoción, de placer estético y humano, ese acto de invención de nosotros mismos que llamamos literatura.
Kadaré ya está instalado entre los grandes autores europeos, incluso en el año 2000 se lo mencionó insistentemente como uno de los candidatos al Premio Nobel, pero ¿qué ocurre con el resto de la literatura albanesa, en especial con la generación pos-Kadaré?

==Segunda parte de cuatro
* 1- La pasión compartida (I)
* 3- Los albaneses en pocas palabras
* 4- Breve aproximación a Kadaré
(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha en julio de 2001)
Etiquetas: Balcanes, Kosovo 2000/2002
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