12 septiembre 2003

Dos años después del 11 de Setiembre:
El tablero global resignificado

Con sus ataques sobre Afganistán e Irak, y con sus amenazas acerca del “eje del mal”, Estados Unidos no está reforzando su seguridad ni vengando los atentados de hace dos años. Lo que está haciendo es reconfigurar los equilibrios globales de cara al mayor reto que puede tener una potencia hegemónica: mantener su hegemonía. Para eso, pactar con Irán aparece como la solución menos onerosa.

Ayer volvieron a verse en todos los canales de televisión las imágenes de los atentados del 11 de setiembre de 2001. Una vez más el contrapicado del bombero mientras el avión se estrellaba contra el edificio. Una vez más la explosión y las oblicuas columnas de humo saliendo de las dos torres. Una vez más el desplome del primero de los rascacielos y la desesperación de quienes escapaban de la avalancha de polvo y escombros que se desbordaba calle abajo. Junto con esos dos emblemáticos edificios se cayeron también los últimos vestigios del siglo XX. Los cambios en el tablero político internacional, tenían finalmente su correlato simbólico. El atentado disparaba su sentido en múltiples direcciones, construyendo una polisemia que los encargados de construir el discurso de la política exterior estadounidense anclaron con rapidez.

Una política exterior que estaba definida en sus líneas generales aún antes de la toma del poder de George W. Bush, como surge de diferentes documentos analizados en estas mismas páginas, y que puede resumirse en la doctrina de la guerra preventiva. Una forma bastante poco metafórica de nombrar el mecanismo flexible pero decidido de ir eliminando las potenciales amenazas antes de que adquieran una fortaleza preocupante. Un concepto polémico, pero capaz de generar una atención tan fuerte que sirve para oscurecer los otros ejes de la política exterior de la que es parte. Estados Unidos quiere pacificar las fronteras de su recién estrenada hegemonía unipolar –fronteras que no pueden delinearse con la rígida agrimensura del siglo XIX-pero a la vez necesita consolidar su acceso a recursos naturales clave y adquirir una influencia más sólida en zonas de la escena internacional con las que no está completamente familiarizado, como el mundo musulmán.

==Primera parte de cuatro

* 2- El otro
* 3- Ryad-Tehrán
* 4- Afganistán

(Artículo de Roberto López Belloso publicado en Brecha en setiembre de 2003)

Etiquetas: