12 abril 2003

El complot imaginario

El domingo pasado, el colombiano Gustavo Gallón debería haber llegado al aeropuerto de la capital de Guinea Ecuatorial, pero su viaje fue vetado por el Primer Ministro guineano, Cándido Muatetema (foto), quien le retiró la invitación que le cursara meses atrás. Gustavo Gallón es el Representante Especial de las Naciones Unidas para Guinea Ecuatorial, y ese país está inmerso en una crisis de derechos humanos, con decenas de opositores detenidos en los sótanos del palacio presidencial y tres dirigentes de la oposición desaparecidos. Para el gobierno, se trata de medidas tomadas para desbaratar un intento de golpe de Estado, en tanto que para sus detractores se estaría ante una maniobra del Presidente que busca perpetuar a su hijo, Teodorín Nguema Obiang, como “príncipe heredero”. Dos complots de los cuales, al menos uno, debe resultar necesariamente imaginario.

Ante la suspensión de la visita del enviado de Naciones Unidas, el grupo Convergencia para la Democracia Social (CPDS) dirigió una carta al Presidente del Parlamento Europeo en la que solicita la presencia en Guinea Ecuatorial de una comisión de dicha institución “para contribuir a esclarecer la situación de los detenidos y desaparecidos durante las últimas semanas”. En la carta, que fue enviada a través de dos eurodiputados socialistas, se afirma que la situación actual “demuestra una vez más la intención del Presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, de continuar incumpliendo sus compromisos de transición a la democracia, adquiridos ante la Comunidad Internacional y la Unión Europea. La misiva se acompaña de una lista con los nombres de los 109 opositores detenidos en las redadas de marzo.

El 15 de marzo, la agencia de noticias Afrol, difundía las primeras informaciones sobre estas detenciones: “ayer desaparecieron y se teme por la vida de Felipe Ondó Obiang, ex presidente de la Cámara de los Representantes del Pueblo y fundador de la Fuerza Demócrata Republicana (FDR), y su cuñado Emilio Ndongo Nchama, militante de Unión Popular (UP). Fuentes fiables dentro del país aseguran que fueron torturados ayer en Malabo y se les trasladó luego a Bata. Miembros de la oposición sostienen que ambos desaparecidos presentan signos de haber sido torturados y se encuentran retenidos en la residencia oficial del presidente Teodoro Obiang Nguema (foto 2)”.

Revisando el informe 2001 de Gustavo Gallón sobre derechos humanos en Guinea Ecuatorial, se puede entender por qué se le impidió realizar una nueva visita este domingo 7 de abril. El colombiano aseguraba que ese país africano “continúa careciendo de un consistente Estado de derecho, en lugar del cual existe una concentración de poderes en el ejecutivo, lo que se traduce en continuas detenciones arbitrarias y torturas para prevenir reales o presuntos intentos de golpe de Estado, o para evitar en todo caso el fortalecimiento de partidos políticos o grupos étnicos disidentes del grupo gobernante”. El tiempo parece no haber transcurrido.
Esta precaria situación de derechos humanos, se registra en medio de una relativa bonanza económica. La economía de ese país africano es la de más rápido crecimiento en el mundo. En el 2001 creció un setenta por ciento gracias a la explotación petrolera, y todo indica que la incidencia positiva del petróleo en la macroeconomía del país camina hacia una consolidación, ya que este 27 de marzo la empresa de exploración petrolífera basada en Nueva York, Amerada Hess Corporation, anunció un nuevo descubrimient de petróleo en esa nación africana, en este caso, y por primera vez, en aguas poco profundas. Esta riqueza no parece llegar a toda la población, “un 65% de la cual carece de medios para satisfacer sus necesidades básicas”, para volver a citar el informe de Gallón.

(Artículo de Roberto López Belloso. Publicado en Brecha el 12 de Abril de 2003)

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